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Un día en "La Vuelta al Mundo"

Terminó la última melodía del bloque y abrí el micrófono dando la espalda a la ventana de controles pues el encargado para ese día era Kuz y tenía cero ganas de dirigirle la miraada. Había estado de muy mal humor todo el día.

-- Country Roads de John Denver, nada mejor para levantar el ánimo en esta deprimente tardecilla de Jueves. Estamos a la mitad del programa, te recuerdo el teléfono en cabina: tres, veintidos, veintinueve, cinco cero seis cincuenta y seis. Va de nuez: tres, veintidos, veintinueve, cinco cero seis cincuenta y seis. Hoy no me acompaña Mati en los controles como de costumbre pero tenemos al ídolo de las chicas, el buen Kuz nos está haciendo el paro, así que todos digan "Gracias, Kuz". Bien, esa fue la nota que nos pasó la Lic. Ahora, Kuz, deja de hacerte pato y tráeme un café y uno de esos roles de canela tan deliciosos del edificio E. -- Fui interrumpida por un alegre tintineo. El teléfono. Puse la línea directa para transmitir la llamada. -- Radio Up, estás al aire, ¿con quién tengo el gusto?

-- ¿Amelia?

-- Ese es mi nombre, chico, no lo gastes. ¿Cuál es el tuyo?

-- Soy Max, de Multimedia.

-- Bien, Max-De-Multimedia, ¿qué es eso que deseas compartir en este humilde espacio?

-- Me encanta tu programa, siempre lo escucho.

--¡Ah, gracias! Hasta que alguien reconoce el trabajo de calidad, ¡caray!

-- Me encanta porque siempre pones música diferente de la que ponen los demás en Radio UP, no es que no me guste pero a veces es demasiado de lo mismo, funk y más funk.

--¡Ahí te hablan, Kuz! -- Reí con soltura -- Sí, mi querido Max, lo que pasa es que con el décimo aniversario de Radio UP, Kuz cumple también la década junto con la música. Ya vi el siguiente promo: "Radio UP, Diez años con los mismos discos"

Mi interlocutor rió conmigo y pude sentir la mirada de Kuz perforándome la nuca. Claro que yo sabía perfectamente de dónde habían venido esos discos y cómo había sido todo el asunto, conocía la razón por la que, en diez años, seguíamos con los mismos discos, repitiendo apenas una o dos veces ciertas piezas, pero de todas maneras la burla era irresistible.

-- Dime, Max-De-Multimedia, ¿quieres mandar algún saludo?

-- Sí, para los de Ingeniería en Multimedia y para el profe Cuevas, que a ver si ya nos enseña algo más que solo prender la compu, que eso ya lo sabemos.

-- ¡Ya estás! Profe, Cuevas, ya lo balconearon. Otra vez. ¡Chale! Desde que salí sigue dando las mismas clases, los mismos sermones, hay que actualizarse, señores. Espero que nuestro querido rector no nos esté escuchando porque ya lo veo bajar a estrecharme la mano y eso, señores, sí me da miedo. -- Sonreí automáticamente y me dispuse a terminar con la llamada. -- Vale, pues, Max-De-Multimedia, te portas bien y haces tus deberes.

--Sí, gracias.

--Para servirte. -- Colgué el teléfono. -- Esto es "La Vuelta al Mundo" yo soy Amelia Montes y estás en Radio UP, no te vayas.

Respiré profundamente en cuanto mandamos a comerciales y escuché la puerta de la cabina abrirse y cerrarse. Me giré en la silla y vi Kuz tomando asiento a mi izquierda.

--¿Qué onda? ¿Una partida de dominó?

--¿Dominó? ¡Ni que fuera El Limbo! Mejor cuando esté Matías vengan tú y Saídh a jugar UNO, pero me avisan para traer las cartas.

--¿Vamos a jugar UNO?  Eso no nos va a dejar conducir.

-- ¡Claro que sí! Lo que pasa es que ustedes son unas nenas y no quieren arriesgarse a perder.

Hubo un silencio en el que escuchamos el comercial de "Desde mi balcón" conducido por un famoso restaurantero del Puerto.

-- ¿Y eso que no vino Matías?

-- Está enfermo. Conjuntivitis. La Lic no se quizo arriesgar a una epidemia de esas marca Apocalipsis Zombie, ya sabes.

--Sí, es  lo mismo cada año. Qué mal que le tocara a él. ¿Ya fue a que le dieran medicamento?

--Sí, ya. Aún así la Lic no quiere que se pare por la Uni hasta dentro de una semana, así que, si no tienes nada mejor qué hacer en las tardes, te encargo los controles.

--La verdad es que ni es tanto trabajo... ¡Aguanta!

Kuz salió corriendo antes de que se botara la grabación que se estaba reproduciendo para poner la cortinilla y darme entrada nuevamente.

-- "La Vuelta al Mundo" es patrocinada por el tipo de las tortas de milanesa empanizada, y no es albur, ¿han probado esas tortas? y con tortas me refiero a los lonches, emparedados, o como los conozcan. Yo aquí me hago pelotas solita... es que, qué difícil es hablar el Español, la neta. En fin, en otras noticias, el consultorio del Edificio J está abierto de 9 de la mañana a 1 de la tarde y de 3 a 7, por si se les ofrece, no se vayan a sentir mal de 1 a 3 porque no hay quién los atienda, -- se me escapó una risilla burlona. -- Y bueno,basta de tonterías, vámonos con el siguiente bloque de música, esta vez nos vamos al furor de Corea del Sur, ellos son SHINee interpretando "Up & Down" una rolita pegajosona para desperezarnos en esta segunda mitad de "La Vuelta al Mundo", ¡venga Kuz!

El micrófono se cerraba a la vez que daba comienzo la melodía de la que no entendía ni jota pero igual me puso de mejor humor. Ya la llamada me había mejorado un poco el humor, de hecho.

Una hora más tarde ya me despedía anunciando una canción de una banda alemana. Había sido un buen programa aunque había extrañado al buen Matías Rosas. Tenía ganas de ir a casa y a la vez quería dar una vuelta pero la verdad no le veía mucho sentido ir sola a ningún lado.

-- Oye, Amelia, el equipo y yo iremos a cenar al "Pan y qué?" y de ahí al "Memories" a tomar un café y echar una platicada, ¿nos acompañas?

Lo pensé un momento, Kuz me estaba invitando a mí a cenar con el equipo y luego a socializar con ellos, sería interesante.

-- Suena bien. ¿A qué hora y dónde nos vemos?

-- A eso de las 10 en el parque, ahí donde está el tablero de ajedrez y la fuente en el segundo piso.

-- Sí, sí, ya sé donde es. Más vale que estés ahí para cuando yo llegue.

-- Estaré.

Al terminar el programa simplemente tomé mis cosas y salí con rumbo a la parada del camión, era un camino bastante largo pero con suerte me encontraría en la puerta de la Uni la ruta 57 que me dejaría no muy lejos de casa, de lo contrario tendría que salir a la carretera para tomar cualquier urbano; con mucha mucha suerte pasaría el que me deja frente a la casa, pero no soy tan optimista.

La verdad empezaba a emocionarme salir con los chicos del equipo, aunque temía morir de aburrimiento antes de medianoche.

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