5:00 a.m. Suena la alarma de Karen y esta se levanta, estoy tan cansada que no le doy importancia alguna y me vuelvo a dormir. No pasa mucho tiempo cuando escucho el cascabel maltrecho de la Tapita acercarse y a Karen murmurar cosas. Efectivamente, la Tapa está en la habitación y tiene permiso para subirse a la cama de su dueña, pero oh, el drama, la perrita va a tratar de subir a mi cama y recibe una reprimenda por parte de la estudiante de medicina. Yo solo me doy la vuelta llevándome el móvil conmigo.
5:45 a.m., escucho la musiquita de inicio de la mini laptop "holy Jesus, are you serious? ¿Se va a quedar aquí?" pensé y sonreí, era una sonrisa burlona, como si de pronto entendiera algo, pero luego no supe de mí hasta las 7:10 en que sonó la alarma de mi móvil. Me desperecé un poco, apagué la alarma y me volví a dormir...
Finalmente me levanté a las 7:25. Karen me dio los buenos días y me advirtió que el calentador estaba apagado, por si pensaba tomar un baño, pero al volver a ver el reloj opté por dejarlo para más tarde. Tomé mis cosas y a vestirme al baño.
Me encontré marcando el número telefónico de mi novio mientras servía cereal en mi taza para café a falta de un tazón. Volvía desearle feliz cumpleaños y le dije que lo vería en línea. Me saltaré las indecencias y solodiré que fue un poco como tener una cita, hablamos de nosotros y, lo confieso, un poco de trabajo. Estamos juntos en varios proyectos así que de pronto resulta fácil hablar de ello.
Me esforcé para tenerle maquetado su libro para hoy, pero no lo conseguí... Si tuviera computadora en casa quizá lo habría llegado más lejos... Ahora tengo que terminarlo lo antes posible y apresurarme con mi columna de la revista, a eso debo sumarle la tira cómica y la revisión y edición de los textos que me envíen. De solo pensar en la larga lista me estreso, por eso me puse a hacer un dibujito cutre y, aunque feito, no quedó tan mal, se lo envié a mi novio y dijo que le gustó, ya con eso soy feliz.
Mientras me hacía a la idea de que era tarde y tenía que irme a casa, mi novio recibió una llamada por parte de sus padre que haían ido a visitarlo a la ciudad con motivo de su cumpleaños, así que pronto nos despedimos con la promesa de una llamada o algunos mensajes más tarde.
Llegué a casa y vi la camioneta del novio de Karen aparcada afuera. Saqué mi llave y abrí la puerta para encontrarme con el típico desorden de una casa de estudiantes: polvo que se colaba por las rendijas, trastes sucios, papeles hechos bolita, laptops en las mesitas , en fin, esas cosas. Como sea la casa estaba muy silenciosa así que entré de puntillas y me planté frente a la escalera "¿Subir o no subir? Ni Macbeth tuvo un dilema tan difícil como este", sentía laos pies quemados por el sol y moría por quitarme la camisa y cambiarla por una playera. Me armé de valor y subí hasta que la puerta de la habitación que comparto con Karen estuvo a la vista. Cerrada. Hasta ahí llegó el valor. Volví a bajar, puse mi bolso en una silla y me apliqué a lavar los trastes, limpiar la encimera, las mesas y ordenar las portátiles, barrí, trapeé y enseguida me puse a freir papas congeladas, después de todo tenía que comer algo.
Intenté encender la televisión y no lo logré, es como jugar "tiro al blanco" pero a ciegas pues le falta el botón de encendido, en su lugar hay un agujero por el que se introduce un color de madera y, si lo haces bien, el aparato se enciende o se apaga según sea el caso.
Más tarde me invitaron a ir de compras y, después de un largo rato de intentar arreglar un faro de la camioneta, finalmente nos fuimos. Karen estaba algo molesta porque acabamos yendo a walmart en lugar de ir a soriana. Fue muy frustrante.
5:45 a.m., escucho la musiquita de inicio de la mini laptop "holy Jesus, are you serious? ¿Se va a quedar aquí?" pensé y sonreí, era una sonrisa burlona, como si de pronto entendiera algo, pero luego no supe de mí hasta las 7:10 en que sonó la alarma de mi móvil. Me desperecé un poco, apagué la alarma y me volví a dormir...
Finalmente me levanté a las 7:25. Karen me dio los buenos días y me advirtió que el calentador estaba apagado, por si pensaba tomar un baño, pero al volver a ver el reloj opté por dejarlo para más tarde. Tomé mis cosas y a vestirme al baño.
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Me encontré marcando el número telefónico de mi novio mientras servía cereal en mi taza para café a falta de un tazón. Volvía desearle feliz cumpleaños y le dije que lo vería en línea. Me saltaré las indecencias y solodiré que fue un poco como tener una cita, hablamos de nosotros y, lo confieso, un poco de trabajo. Estamos juntos en varios proyectos así que de pronto resulta fácil hablar de ello.
Me esforcé para tenerle maquetado su libro para hoy, pero no lo conseguí... Si tuviera computadora en casa quizá lo habría llegado más lejos... Ahora tengo que terminarlo lo antes posible y apresurarme con mi columna de la revista, a eso debo sumarle la tira cómica y la revisión y edición de los textos que me envíen. De solo pensar en la larga lista me estreso, por eso me puse a hacer un dibujito cutre y, aunque feito, no quedó tan mal, se lo envié a mi novio y dijo que le gustó, ya con eso soy feliz.
Mientras me hacía a la idea de que era tarde y tenía que irme a casa, mi novio recibió una llamada por parte de sus padre que haían ido a visitarlo a la ciudad con motivo de su cumpleaños, así que pronto nos despedimos con la promesa de una llamada o algunos mensajes más tarde.
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Llegué a casa y vi la camioneta del novio de Karen aparcada afuera. Saqué mi llave y abrí la puerta para encontrarme con el típico desorden de una casa de estudiantes: polvo que se colaba por las rendijas, trastes sucios, papeles hechos bolita, laptops en las mesitas , en fin, esas cosas. Como sea la casa estaba muy silenciosa así que entré de puntillas y me planté frente a la escalera "¿Subir o no subir? Ni Macbeth tuvo un dilema tan difícil como este", sentía laos pies quemados por el sol y moría por quitarme la camisa y cambiarla por una playera. Me armé de valor y subí hasta que la puerta de la habitación que comparto con Karen estuvo a la vista. Cerrada. Hasta ahí llegó el valor. Volví a bajar, puse mi bolso en una silla y me apliqué a lavar los trastes, limpiar la encimera, las mesas y ordenar las portátiles, barrí, trapeé y enseguida me puse a freir papas congeladas, después de todo tenía que comer algo.
Intenté encender la televisión y no lo logré, es como jugar "tiro al blanco" pero a ciegas pues le falta el botón de encendido, en su lugar hay un agujero por el que se introduce un color de madera y, si lo haces bien, el aparato se enciende o se apaga según sea el caso.
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Más tarde me invitaron a ir de compras y, después de un largo rato de intentar arreglar un faro de la camioneta, finalmente nos fuimos. Karen estaba algo molesta porque acabamos yendo a walmart en lugar de ir a soriana. Fue muy frustrante.
Fin Día 4
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